domingo, 4 de julio de 2021

Libros sobre la historia de la LIJ de Guatemala.

 Voces de la Literatura Infantil y Juvenil de Guatemala 

Reseña por Marina Santa Cruz


















Este libro propone el estudio de diez autores que colaboraron para cimentar las bases de la literatura infantil y juvenil (LIJ) en Guatemala. Su contribución se ve reflejada con diversas producciones dirigidas al público objetivo así como también, en algunos casos, al análisis teórico que explora el género literario infantil en el contexto guatemalteco. 

    En Guatemala, empieza a consolidarse el subsistema literario infantil en los años treinta del siglo XX (p. 12).

  • Se recalca la importancia de visualizar el contexto sociopolítico del país entorno al desarrollo de esta literatura para determinar su nacimiento y rastrear su evolución. “El género es extremadamente permeable a las ideologías provenientes de los conflictos históricos” (Marchi, 2000 en pág. 15)
  • Las literaturas coloniales no poseían estética narrativa pero sí origen religioso e histórico (p.16) Su principal fin era la evangelización de los indígenas y el aprendizaje del idioma español.
  • Tras la independencia: Durante esta época comenzaron a circular relatos e historias de tradición oral tanto de origen indígena como de origen español. “[...] folclor. Ese es el punto inicial del tejido; es ahí donde comienza todo.” (Rodriguez, 1994 en p.18). Por lo tanto se debe prestar más atención a las voces de los pueblos indígenas que contribuyeron al desarrollo de esta literatura literario. 

  • Revolución Liberal (1871) se da la construcción de la nueva identidad guatemalteca, en donde el representante es el ladino y el idioma oficial es el castellano. Esto con el fin de crear una comunidad “homogénea” (cuando la escena del país es multiétnica, pluricultural y plurilingüe). (p.18) Fue en este momento donde la cultura popular tradicional fue suprimida y restringida por una ideología nacionalista. Se declara la escuela “laica, obligatoria y gratuita” y su función primordial era esculpir y moldear el modelo de ciudadano que la nueva nación requería (p.19)          
  • Uso de la literatura infantil para la iniciación de prácticas de lectura y escritura para la conformación del Estado-Nación guatemalteco. (p. 22)
  • Ligado a la escolaridad, legislación y principales corrientes de psicología infantil en boga.
  • Enfoque en la psicología infantil, a partir de la segunda mitad de los años cuarenta del siglo XX.  Daniel Armas destacó la figura del niño guatemalteco a partir de su propio proceso psicobiológico (p.23). Rubén Villagrán Paúl también contribuyó al estudio del proceso de creación de literatura infantil. 
  • Antologías
  • Creación independiente de libros para niños a partir de 1984 aproximadamente. 
  • La LIJ llegó a un mayor apogeo a partir de la Revolución de 1944 en donde encontramos literatura infantil creada específicamente para satisfacer al público infantil. Los escritores que destacan en esta época son: Marilena López (editora de la Revista Alegría), Óscar de León Palacios, Luis Alfredo Balsells Tojo, Luz Valle y Ricardo Estrada, entre otros (p.12). 

    La autora divide el proceso de conformación de la literatura infantil en Guatemala en cinco momentos: 

 

        Los diez escritores en los que se enfoca esta investigación son: 

1.      Daniel Armas López

2.      Marilena López

3.      Ricardo Estrada h.

4.      Ligia Bernal

5.      Pedro Adrián Ramírez Flores

6.      Mario Álvarez Vásquez

7.      Óscar de León Palacios

8.      Amanda Espinoza

9.      Luz Pilar Natareno

10.    Héctor Felipe Cruz Corzo

           

  Los escritores mencionados previamente basaban su comprensión y producción de la LIJ en la expresión lúdica y estética, sobre la intención didáctica (aunque esta última característica sí se encuentra presente en los textos). También cabe recalcar que algunos de los escritores mencionados toman en cuenta el imaginario colectivo guatemalteco (tradición oral, símbolos patrios, familia, escuela etc.), uniendo así la literatura infantil con nuestra cultura e identidad nacional (p.13).

   Antes de abordar en la descripción de cada uno de los autores seleccionados y su trayectoria de la literatura infantil, se introduce brevemente la historia de la literatura infantil como subsistema literario. Sus antecedentes remotos se encuentran en libros como  “El mundo en imágenes” (Orbis Sensualium Pictus) de origen alemán (1658) y la obra de charles Perrault “Les Contes de ma´mère l´Oye“ (“Cuentos de mamá Oca”, Francia, 1697). Cabe resaltar que en Europa no restringió el relato oral sino más bien fue promovido y celebrado (Ejemplo: la recopilación de los cuentos de hadas, fruto de la tradición oral, por parte de los hermanos Grimm). Seguido de la explicación del desarrollo de la literatura infantil, se presentan las cuestiones que muchos estudiosos del género se han preguntado: ¿Qué es la literatura infantil? ¿Para qué sirve? ¿Realmente existe la literatura infantil? Preguntas cuyas respuestas se conectan a la relación asimétrica autor-adulto / lector-niño. Es el adulto quien preconcibe una idea de la niñez y decide cómo interactuar con el niño ejerciendo una relación de dominio. Cuando se rompe esta relación asimétrica y se establece una relación horizontal en donde se reconoce el universo infantil que posee características y vivencias que los diferencian del adulto (p.27) cuando realmente se genera material literario infantil. En pocas palabras, una literatura infantil se aleja de la idea del adultocentrismo.

sábado, 3 de julio de 2021

Libros de LIJ sobre Guatemala en inglés.

 

The Cedar Deer: retratos de la Guatemala de la década de 1930

Frieda Liliana Morales Barco

The Cedar Deer / El venado de cedro es una novela juvenil escrita e ilustrado por Addison Burbank y publicada en inglés por Coward-McCann, Inc. (New York, 1940). Burbank fue un pintor, muralista, ilustrador, caricaturista y escritor norteamericano nacido en Los Ángeles el 1 de junio de 1895. Murió 1 de enero de 1961. Ilustró libros como The secret door: the story of Kate Greenaway (1946), Vagabond in velvet, the story of Miguel de Cervantes (1942) de Covelle Newcomb; Study Rogue (1945) de Magadalen King; Laffy of the navy salvage divers (1944) de Iris Vinton, por ejemplo.

         Estuvo en Guatemala trece meses a mediados de la década de 1930. En ese periodo realizó varias pinturas de estampas indígenas y paisajes de las costas del Pacifico y Atlántico; así como del altiplano guatemalteco. De esta experiencia resultó la escritura de los libros Guatemalan Profile y The Cedar Deer, ambos publicados en Nueva York. En el primer capítulo de Guatemalan Profile, Burbank escribe: 

Two things had brought me to Guatemala: a predilection for the bright world of the tropics and the desire to see and to paint the richly colorful life of the present-day Maya Indians.

It was an exciting self-assignment, and in preparation I has crammed a little Spanish and read what books I could find on the country.

I had first heard of Guatemala from friends who had spent three weeks there and who had returned in a dither of enthusiasm over what they had seen. They muttered strange names like Quiriguá, Antigua, Lake Atitlán, Chichicastenango, Rio Dulce, and they had a gaily painted little wooden chest filled with bright weaving which they called guipiles, cortes, Cintas, rebosos, etc. and which they said the Indians made on primitive two-stick looms for their own daily wear. The little chest also contained examples of hand-painted pottery, necklaces of pieces-of-eight, grotesque ceremonial dance masks, and exquisitely carved gourd drinking vessels. I had never seen such interesting spoils of travel (1939:3).

         En Guatemala se tuvo conocimiento del libro a través de una nota en la sección editorial del Diario El Imparcial, que se titula “Remembranza de Guatemala” allí el redactor escribe:                 

Burbank publica otro volumen inspirado en sugestiones mayas. El nombre del artista y escritor norteamericano Addison Burbank es bastante conocido en Guatemala y saldría sobrando, entre los círculos intelectuales al menos, una nueva presentación.

   Sin embargo, con particular agrado nos anticipamos a anunciar a nuestros lectores una grata sorpresa: un nuevo libro de Burbank que se refiere a Guatemala y está especialmente dedicada a los niños –literatura que tanta falta nos hace–, aunque también hayan de sacar provecho y sano divertimiento los adultos de la lectura de sus páginas.

[…]Todo el libro, como dijimos, es un cuento para niños y no debe por tanto darse el carácter de realidad a las peripecias del viaje y la hazaña de Tomás; más aun siendo fantástico es muy ilustrativo sobre Guatemala y por tendencia ofrece una lectura de indudable actualidad. Pertenece al libro el dibujo que reproducimos (21 de septiembre de 1940).         

        Pero, en realidad, a través de la aventura de Tomás se denuncia el trabajo esclavo de las plantaciones de café de la costa sur de Guatemala y la forma de vida de los indígenas y campesinos que realizan esa labor; las deudas que adquieren en las tiendas y con los adelantos de pago, también contribuyen a este estado de cosas.

        Por otro lado, en este libro se observan otras miradas, algunas pueden ser: 1) la paternalista del presidente Jorge Ubico (1931-1944) sobre los indígenas; 2) la cosmovisión de los indígenas y el sincretismo a que son obligados por la iglesia católica; 3) la del niño adolescente Tomás; 4) la descripción de los parajes guatemaltecos a modo de una guía para turistas, entre otras.

            Es una historia muy actual que vale la pena leer.


lunes, 21 de junio de 2021

Colección Bicentenario de poesía infantil de Guatemala.

Razones para la esperanza

   Por: Gerardo Guinea Diez Publicado 21-06-21. El Periódico - Guatemala.
[https://elperiodico.com.gt/lo-mas-importante-de-hoy/2021/06/21/razones-para-la-esperanza/]

Magna Terra y Editorial Cultura presentan la Colección Bicentenario de Poesía Infantil, una serie de antologías que reúnen lecturas para sensibilizar a los más pequeños. Ofrecemos la introducción del escritor y editor Gerardo Guinea Diez.
*****

A principios del 2020, tuve una reunión con las escritoras Gloria Hernández y Frieda Morales Barco. Ambas tienen profundos saberes sobre literatura infantil, y bueno, de literatura de cualquier género. Ellas, cansaron los días y las noches para preparar una antología con siete libros de autores guatemaltecos y latinoamericanos. Dicho de otro modo, 172 escritores regalan en esta hermosa colección la madurez de su palabra y la luz del mirar como piel del mundo para sus jazmines, en especial, para aquellos ojos que ven desde la infancia. El mundo pasa por el sueño de los poetas, por su palabra y una alegría que no tienen pero se parece a la alegría. “¿A qué huele el mundo ahora?”, se preguntaba Juan Gelman. Sin duda, a mañanas con porvenir, al sueño eterno de la infancia, a barro y crepúsculos con silencios llenos de sol. 

    Todos conocen las dificultades que entraña el oficio de los escritores y los editores. Casi siempre los proyectos de esta naturaleza se nos aparecen como un confín lejano hasta que ocurre un milagro y se hacen planes desde la primera sílaba. De manera unánime vimos que era viable la edición de esta colección. El coronavirus frenó por varios meses el proyecto. Sin embargo, se trabajó durante estos la curaduría editorial. Cada título, en sí mismo, es una belleza inusual, no solo por los poemas, sino por el exquisito tratamiento gráfico que varias ilustradoras realizaron. Y más, cuando el 2020 nos encerró a cal y canto por el coronavirus. Pienso en José Emilio Pacheco. Hará unos 36 años escribió en el poema Nuevo orden:


“El mañana
vendrá como quiera y sin miramientos. 
Sobre todo sin miramientos”. 

Y así vino. A pesar de ello, perseveramos en este empeño. 

    En los primeros meses de 2021 decidimos presentar el proyecto de coedición al Ministerio de Cultura y Deportes. El mismo fue recibido con entusiasmo por las autoridades y por Editorial Cultura. Finalizada la edición e impresión, nos permite anunciar que a partir del primer día de julio saldrá a luz este noble esfuerzo de varias mujeres que supieron que la paciencia era un viernes tardío, pero, finalmente, viernes. Vuelvo a José Emilio Pacheco, Premio Cervantes. Alguien le dice: “Tengo dos hijos en edad de preguntarlo todo. Si un día me preguntan qué es la poesía, ¿qué les digo?” Responde el poeta: “Tus niños lo saben mejor que nosotros. Piensa en que a los dos años te preguntan: ¿Adónde van los días que pasan? ”. Y en esa anécdota se resume el espíritu de esta colección, como tantas veces la vida, como la estufa de la infancia. Como sea, la poesía representa los sueños de la posibilidad y cada tomo de esta colección es como un tulipán hacia el cuenco del color y la belleza.

viernes, 18 de junio de 2021

De la historia de la LIJ de Guatemala.


 

miércoles, 9 de junio de 2021

Presentando a la AGLIJ

 ¡Regresamos!... y con novedades.


La Asociación Guatemalteca de Literatura Infantil y Juvenil -AGLIJ- es una entidad no lucrativa, sin fines religiosos o partidistas, adscrita a la Academia Latinoamericana de Literatura Infantil y Juvenil desde el año 2008. Fue ratificada como parte de esta Academia durante la reunión de las academias realizada en Santiago de Chile, el 26 de febrero de 2010 y legalmente constituida en Guatemala el 1 de agosto de 2017.

Entre los principales objetivos, la AGLIJ apunta hacia el desarrollo de estudios historiográficos y documentales, cuyos resultados tiendan al resguardo, rescate, difusión y divulgación de aspectos relevantes de la literatura infantil y juvenil de Guatemala y de la región centroamericana.

Asimismo, busca, con ello, estimular la realización de investigaciones y promover acciones, actividades y eventos de carácter técnico/científico por medio de los cuales se puedan abordar temas como la promoción de la lectura, la archivística, la memoria y el trabajo historiográfico de la LIJ nacional en particular y de la LIJ internacional, en general.


lunes, 18 de diciembre de 2017

Un regalo al corazón de los niños de Guatemala: el Romance del Bienreído niño de las Cinco Ganas, de Miguel Ángel Asturias Guatemala

El Bienreído niño de las Cinco Ganas, de Miguel Ángel Asturias Guatemala


Dentro de las sabias palabras de Gandhi, descubrí hace mucho tiempo la idea que establece la necesidad de la humildad para descubrir cualquier cosa, por pequeña que sea, dentro del vasto mar de lo conocido. Trato de no olvidar esta reflexión, de aplicarla y, especialmente, de observarla en los demás. Consistentemente, he identificado este rasgo, combinado con una inmensa curiosidad vital e intelectual, en mi amiga, la doctora Frieda Morales Barco. Podría discurrir acerca de su inmensa capacidad de investigación, pero, en este momento es necesario destacar el último y feliz aporte de sus indagaciones hemerográficas, un poema largo, casi desconocido, escrito para niños, de Miguel Ángel Asturias, publicado el 19 de enero de 1947, en el diario El Imparcial: el Romance del Bienrreído niño de las Cinco Ganas, que empieza así:

Le llaman Niño de Vidrio
por sus ojitos de fuego
y por su risa y sonrisa,
le llaman el Bienreído
Niño de las Cinco Ganas.

    Es un poema realmente hermoso, escrito en versos octosílabos de corte vanguardista y dispuestos en catorce estrofas. Este romance pone en evidencia la vocación de Asturias por la combinación del juego y la palabra como nociones fundamentales para el desarrollo del ser.  A la poesía asturiana se le suele dar un papel secundario dentro de su obra, pero el “Romance del Bienrreído niño…” y otros poemas como su “Soneto de la pompa de jabón”, “Grillo-lirio” o “Vida y pasión de una mariposa” evidencian una disposición lúdica para el empleo del lenguaje.  Esta aptitud, a la cual fue fiel durante toda su vida, va a sentar las bases de forma y contenido de su signo creador, manifestado en una superlativa experimentación estética.
  
    La temática de estos poemas, inspirada en elementos cotidianos, deviene similar a la de otros poetas clásicos cuya poesía incluyó como interlocutores a los niños, como Rabindranath Tagore, Antonio Machado, Lope de Vega, Gabriela Mistral, Federico García Lorca y Juan Ramón Jiménez y que, más adelante, influyó en la poesía de escritores guatemaltecos como Luis Alfredo Arango, Francisco Morales Santos y Margarita Carrera, entre otros.  Este recurso de apelar a lo íntimo y a lo familiar en la poesía no es casual. Al ser el ritmo y la palabra de los primeros enlaces con el mundo, los elementos que conforman este primer círculo de la existencia resultan naturales y tradicionales en casi todas las sociedades, a la hora de la poesía inicial, para dar paso con el tiempo a temas de corte existencial y complejo.  Es decir que, los seres somos humanos en virtud de nuestro desarrollo en el lenguaje, entendido este como una parte o un subsistema de la cultura. Y esto lo comprendió de manera preclara nuestro Nobel cuando se decidió a seguir el dictado de su intuición por la poesía.

    Con solo revisar, de manera sucinta, esta primera estrofa del Romance, sobresale el hecho de que Asturias tenía clarísimo a su lector ideal quien, en este caso, también era el niño que lo inspiraba a escribirlo.  En su descripción, se refiere a la fragilidad de la vida, a su fineza con su imagen “Niño de vidrio”, pero a la vez a sus “ojitos de fuego”, figura que señala la inmensa potencialidad contenida en la niñez.  Esta metáfora que da vida al poema no está, además, en situación de desventaja: es un niño feliz, “bienrreído”, plácido, con ganas de comerse el mundo; y no solo con ganas, a secas, con “Cinco Ganas”: a lo mejor de reír, de indagar, de aprender, de vivir y de “inventar su propio camino”, como decía Sartre.

    Más adelante, Asturias reitera su invitación al juego, a su interlocutor. Con las palabras, con los cinco sentidos; con los juegos tradicionales de su entorno guatemalteco: “andares, andares”, “tuero”, “colores”, “el ratón y el gato”, “escondite”, “arranca cebolla” y otros; y con los objetos sencillos que se disfrutan en la infancia: la mamila, el copal, el reloj antiguo o las campanadas de la iglesia.  Esto revela una certeza del poeta con referencia al carácter fundamental del lenguaje en el desarrollo del pensamiento y la intuición como marco integral de la persona. El llamado en este Romance es a participar en la fiesta del mundo con todos los recursos que se tengan al alcance, desde pequeños, y a descubrir, por medio de ellos, la propia identidad. A la vez, al relacionar otros textos de características similares como algunos poemas incluidos en Sien de alondra y Claravigilia primaveral y los llamados “Cuentos del Cuyito”, se puede afirmar que escribir para niños y la formación de los lectores desde la infancia constituían una inquietud que Asturias compartió con otros escritores como Neruda, Pessoa o Mistral.

    Aunque a simple vista el lenguaje de la poesía no parezca tan cercano, su ritmo y musicalidad la hacen muy atractiva para los niños. Y este poema ilustra precisamente ese rasgo: la esencia de la literatura para niños consiste en regalar libertad a sus lectores, clarividencia e imaginación para afrontar la Realidad Chata y Gris. Esa misma a la que se enfrenta Frieda Morales Barco todos los días con persistencia y a la cual venció con su descubrimiento feliz que ahora convierte en su regalo luminoso para el corazón de los niños de Guatemala.

Gloria Hernández
Las Charcas, 2017
AGLIJ

viernes, 5 de junio de 2015

María, de Jorge Isaac




Acerca de la preciosa novela María, de Jorge Isaac, encontramos este parrafito en uno de nuestros canjes:

“Esto leíamos hace meses en una correspondencia de Chicago a un periódico de México, tocante a la popular novela del escritor colombiano: “porque ha de saber usted, agregaba el corresponsal que la María de Isaac, anda también en boga en esta sociedad de Chicago, pésimamente vertida al inglés; lo cual no obsta para que se hayan vendido más de diez mil ejemplares hasta el día, según me informa el librero McClurg, y por las que veo que leen en las casas, en las calles y en el tranvía. Toda la juventud de Chicago lee la María y en la casa de un amigo he visto seis ejemplares, uno para cada miembro de la familia.”

En: Notas literarias. Diario de Centro América, 1893.