sábado, 17 de julio de 2021

 

(E)migración: viajes inciertos sin retorno

Frieda Liliana Morales Barco
UEM/Capes[1]

 

Cada libro es un viaje, un despertar, conocer y, por sobre todo, imaginar.
Dolores Comas de Guembe[2]

  

(e)migrar: una mirada a un fenómeno social actual

 En la LIJ uno asuntos sobre el que se ha discutido mucho es el de la exposición del realismo en esta literatura: ¿Cómo debe presentarse la realidad a los niños y jóvenes? ¿Debe ser expuesta fiel a ella o adornada en la ficción? Así, por ejemplo, para Jesualdo y Antoniorrobles el realismo en la literatura tiene opiniones opuestas. Para Jesualdo literatura infantil debía reflejar la vida misma, la realidad, pues, según él, los mundos ficticios creaban conceptos equivocados de lo que es la vida, y así se le evitarían traumas futuros cuando tuviera que enfrentarse a ella. Por el otro lado, para Antoniorrobles, al contrario, decía que se debía eliminar todo dolor y amarguras innecesarios, propiciar la felicidad en el niño, y por eso, la literatura que se les debía ofrecer debía ser alegre y limpia como un día de domingo. Actualmente, Anna Gassol y Assumpció Lissón expresan que el realismo en la LIJ tiene dos vertientes, una obsesiva, donde los conflictos no tienen salida y otra que ofrece múltiples posibilidades para su comprensión desde el afecto y el humor.

Sígase una u otra vertiente, lo que sí es cierto es que con la literatura no se quiere relatar la realidad tal cual, sino cómo se representa la realidad en el arte, como ésta sirve de medio para crear hechos ficcionales que muestren diferentes posibilidades de la realidad. La ficción crea otros mundos a partir de lo que ya existe. Un espacio simbólico donde la realidad adquiere otros significados.

Hoy en día, a través de la promoción de la lectura se estimula la formación de lectores y el acceso a una gama amplia de obras literarias de calidad a niños y jóvenes que permiten el diálogo y la reflexión para comprender la realidad que les rodea y les ayuda a construir nuevos sentidos. Es el caso del tema de la migración y todo lo que eso implica para los niños y jóvenes que en algún momento de sus vidas han pasado por ello o porque tienen contacto en la escuela, la familia o porque se han enterado por medio de las redes sociales y noticieros.

El fenómeno de la migración es un hecho continuo que se ha producido a lo largo de la existencia del ser humano y, en términos generales, tiene que ver, principalmente, con factores de sobrevivencia para buscar oportunidades de mejor calidad vida.  Sin embargo, las causas que provocan los movimientos migratorios son múltiples, variadas y dinámicas, pues, por ejemplo, en un inicio el desplazamiento de grupos humanos de un lugar a otro originó la formación de aldeas, luego ciudades y territorios geográficos demarcados por fronteras. Luego hubo migración a esas ciudades por la fascinación y curiosidad que éstas despertaban entre las personas de otras tierras. También hubo migración forzada provocada por procesos de invasión, conquista y guerras civiles, por situaciones religiosas, raciales, políticas, económicas o étnicas; así como migración voluntaria para poblar ciudades nuevas, trabajar, estudiar, o, simplemente, para cambiar de vida. Son muchas las causas y, por eso, un tema complejo de tratar.

Pero, este fenómeno además de implicar el desplazamiento físico de un lugar a otro, del viaje, del abandono del sitio de origen, involucra también cambios físicos, psicológicos y culturales en las personas o grupos que migran. De ahí que, además, del concepto de “migración”, también hay que tomar en cuento otros dos términos derivados como emigrar y migrar. Según el diccionario de la Real Academia Española [1]Emigrar es cuando una persona abandona su propio país para establecerse en otro extranjero. [1] Migrar, verbo que se refiere a llegar a un país extranjero para radicarse en él.

En la actualidad es un tema internacional candente que está en las pautas de periódicos, noticieros radiales, televisivos y digitales, así como se ha incorporado en las mesas de discusión de investigadores y analistas políticos de diferentes países de Latinoamérica y Europa, principalmente, por las consecuencias socioeconómicas y culturales que esta problemática acarrea. Desde la academia, el tema se ha venido abordando sistemáticamente a partir de la década de 1990 desde perspectivas sociohistóricas, económicas, antropológicas y literarias. Sin embargo, desde que la situación comenzó a agudizarse y se empezaron a escuchar historias aquí y acullá acerca de las experiencias de los migrantes, que dio como resultados algunos best-sellers a través de los cuales se da testimonio de las experiencias de hombres, mujeres, niños, adolescentes y jóvenes que han pasado por esto. Los asuntos que se han investigado y problematizado enfatizan las causas y consecuencias de los desplazamientos masivos de grupos humanos provenientes de países del medio oriente y África hacia Europa y de Latinoamérica hacia los Estados Unidos de Norte América. En ellos se presentan diversas facetas de este fenómeno como el oportunismo, la discriminación, la corrupción, la esclavitud, la negligencia, la explotación, los deseos y sueños alcanzados, legislación, acuerdos y convenios normativos, etcétera.

En la LIJ este hecho no ha pasado desapercibido y ha habido esfuerzo para tratar de hacer comprender e interpretar este fenómeno a los pequeños y jóvenes lectores. Por ejemplo, en Latinoamérica se ha tratado bastante en Argentina y Cuba, países que experimentaron flujos migratorios masivos desde Europa a finales del siglo XIX y principios del XX. Uno de los primeros textos publicados sobre este asunto es Papá, en Cuentos de la Bobe, de la argentina Susana Goldenbert (1976) y a él le siguieron otros de escritores como Benjamino y Stephano de María Teresa Andruetto, Hombres de recursos, de Fernando Sorrentino, Un bandoneón vivo, de Oche Califa, No hagan olas, de Elsa Bornemann; también de los cubanos Dora Alonso con Ponolali, Joel Franz Rosell con Mi tesoro te espera en Cuba; o el de la uruguaya  Carolina Trujillo Piriz De exilio, maremotos y lechuzas. En Europa hay ejemplos como Hombres de hoy, ciudades de siglos, de la española Montserrat del Amo (1948), la Serie de Sapo, del holandés Max Veltiujs, Emigrantes, de Shaun Tan, entre otros, que narran las experiencias sobre las diversas formas de la (e)migración de los personajes de niños, adolescentes y jóvenes. Experiencias entrecruzadas que les han dejado huellas profundas cargadas de significaciones únicas y que en la lectura de las obras son compartidas con los lectores. En ese espacio se teje un diálogo que abre infinitas posibilidades de comprensión de lo otro, lo extraño, lo diferente y que, por lo tanto, propician conocimiento.



[1] Artículo publicado en la revista Barataria, número 17, de Editorial Norma, 2016.

[2] Literatura juvenil, un viaje de descubrimiento. En: Revista de Literaturas Modernas, número 35, 2005.

sábado, 10 de julio de 2021

Tras las huellas de la memoria de la LIJ-Gt.

Escenificación teatral de la obra "La Cenicienta" en el barrio popular de La Limonada, zona 5 por la Compañía de Teatro para Niños. Adaptación de René Molina. (Década de 1960).


lunes, 5 de julio de 2021

Presentan Colección Bicentenario 

de Poesía Infantil






Alrededor de 80 poetas guatemaltecos de todas las épocas

regalan en esta colección.


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Colores, ilustraciones vivaces y un mar de letras para niños y jóvenes.

Durante varios años, las escritoras guatemaltecas Gloria Hernández Frieda Morales Barco recopilaron la vasta obra de cientos de poetas de América Latina. De esas horas de trabajo nacieron los títulos de poesía para la niñez: Cuatro patitos, Corazón de poesía, Tito mapache, Farolito chino, Tragamares, Con real y medio y Un pueblo de antes. La editorial Magna Terra realizó la curaduría editorial.

Debido a la pandemia, el proyecto caminó lentamente; sin embargo, meses después, se presentó un proyecto de coedición con el Ministerio de Cultura y Deportes, en coordinación con Editorial Cultura, el cual dio sus frutos al concretarse la edición de esta antología, que será presentada oficialmente en julio, según citan de parte de Magna Terra.

Antología poética para los más pequeños

Alrededor de 80 poetas guatemaltecos de todas las épocas regalan en esta colección letras intensas y la belleza de sus ilustraciones. 

Entre ellos, Juan José Arévalo, Matilde Montoya, Angelina Acuña, Margarita Carrera, Luis Alfredo Arango, Miguel Ángel Asturias, José Batres Montúfar, Rafael Arévalo Martínez, y otros más.

Las compiladoras rescataron alrededor de 27 poemas que abrevian de la tradición popular en español. También, más de 50 poetas de Latinoamérica y España acompañan con sus versos. Entre los más conocidos: Amado Nervo, Miguel de Unamuno, Juan Goytisolo, Pablo Neruda, José Coronel Urtecho, Antonio Machado, Rafael Alberti, Gabriela Mistral y Federico García Lorca.

“Editar esta colección significó para Magna Terra reafirmar aquella idea de Julio Cortázar, que la esperanza es la vida defendiéndose: regar luz ante las tinieblas que ha significado la pandemia. Quizás vale hacerse una pregunta, al seguir al poeta Jaime Sabines: ¿Qué puede decir la poesía hoy? Lo dijo en su momento: La poesía sirve para ayudar a las gentes que se ponen a contemplar este mundo destruido”, expresó el poeta, escritor y editor Gerardo Guinea Diez.

De algún modo, agrega Guinea, la Colección Bicentenario de Poesía Infantil sea la locura de los poetas y el frenesí de una flor abriéndose a la luz. “También hay que observar a los editores de esta en el vaivén de perder o ganar. Preocupados, confían en resistir. Todos los que nos dedicamos a los libros eso hacemos, día a día”.  


Foto: Alberto Álvarez

Diario de Centro América, página 12.


domingo, 4 de julio de 2021

 El arte de leer en Guatemala

Reseña por Jazmin Villagrán Miguel


Este libro es el resultado de una investigación avalada y publicada en 2019 por la Comisión de Investigación del Arte en Guatemala - CIAG – del Departamento de Investigación Artística de la Dirección General del Fomento de las Artes del Ministerio de cultura y Deportes de Guatemala; realizada por la Doctora Frieda Morales Barco, especialista en Literatura Infantil y prácticas de lectura.
    El arte de leer en Guatemala relata de manera cronológica todos los sucesos que conformaron el contexto nacional en el que surgen las primeras instituciones educativas para la niñez guatemalteca, desde 1750 hasta la década de 1950. Cita cuáles fueron aquellas primeras escuelas fundadas en el país, especialmente las que se instauraron en la Nueva Guatemala de la Asunción; cuáles eran las metodologías de lectoescritura utilizadas por los maestros de cada época y los libros con los que se les enseñaba a leer y a escribir a los niños guatemaltecos.
   Se refiere también a las bases constitucionales que nutrieron el sistema educativo nacional, así como las campañas, programas, políticas y leyes implementadas para conseguir alfabetizar a la sociedad guatemalteca. Cabe mencionar que algunas de estas iniciativas pretendían ir más allá de educar e instruir a la niñez. Pretendían introducir a estos lectores jóvenes en el mundo de una literatura especialmente hecha para ellos. En esta instancia, la investigadora indica quienes fueron aquellos primeros actores en la producción literaria para niños de la época; producción que incluía no solo libros si no también obras de teatro y revistas. Lamentablemente muchas de estas iniciativas, las cuales se pueden catalogar como innovadoras e incluso, adelantadas para su época, no recibieron más que críticas y obstáculos para poder trascender y desarrollarse.
    En los anexos hace un análisis pormenorizado del material utilizado para enseñar a leer y a escribir en las primeras escuelas guatemaltecas; detallando el nombre del autor, pie de imprenta, estado del libro, entre otros. También hace un recorrido por las primeras bibliotecas creadas y las primeras iniciativas llevadas a cabo en materia de promoción de lectura.
  Los acontecimientos históricos descritos por la investigadora, demuestran cómo el ambiente social y político, el cual fue transformándose a lo largo del tiempo, fue transformando, a su vez, las acciones tomadas en el ámbito educativo. Estas acciones respondían a necesidades específicas de cada gobierno instaurado en el poder, lo que cual dio como resultado una fragmentación en la línea del proceso de formación de una sociedad, en su totalidad, lectora y por ende culta.
    Conocer los esfuerzos e iniciativas, públicas y privadas, que se llevaron a cabo en años anteriores, para disminuir los altos índices de analfabetismo en un país con características culturales diversas, ayuda al lector a comprender que enseñar y aprender a leer y a escribir no es el objetivo final, sino más bien, es el primer paso en el proceso de la formación de lectores competentes.
    La investigadora describe al lector competente como aquel que no solo es capaz de comprender lo que lee, sino también lo que escribe; es alguien que posee una actitud crítica ante las situaciones que se le presentan en la vida.
   ¿Por qué es importante leer? Es posible que, actualmente, la mayoría de personas tienen conocimiento de la importancia que la lectura tiene para un individuo; se estimula la imaginación, se enriquece el vocabulario, se incrementa el conocimiento, entre otros. Todos estos aspectos mencionados se tienen en cuenta dentro de un ámbito puramente académico. Pero que sucede cuando este individuo forma parte de un conjunto social, fuera de las instituciones educativas; cuando se desarrolla en un ambiente cultural y socialmente diverso.
    Una de las conclusiones que se presenta en El arte de leer en Guatemala es que la visibilidad de todas las etnias que conforman el territorio guatemalteco, es un aspecto que no sea tenido en cuenta en todas las iniciativas llevadas a cabo, en materia de educación y formación de lectores. Esta conclusión decanta en una serie de preguntas, además de otras preguntas que la investigadora nos invita a reflexionar, ¿Qué identidad se está formando el lector guatemalteco joven con la literatura que consume? ¿Qué literatura se produce en Guatemala? ¿Qué literatura, en general, consume el lector guatemalteco? ¿Leen los guatemaltecos? 

 Han de estar y estarán…Literatura Infantil de Guatemala

 Reseña por Araminta Gálvez


El libro, “Han de estar y estarán…Literatura Infantil de Guatemala”, escrito por Frieda Liliana Morales Barco, editado por Letra Negra en 2004, surge de su tesis de doctorado “Tras las huellas de la literatura infantil en Guatemala”, como parte del programa de pos graduación realizado en Brasil, fruto de una larga investigación acerca de los materiales de lectura, que a lo largo de la historia, transitaron en la sociedad guatemalteca, teniendo principalmente como sujeto al niño y considerando la literatura como un saber cultural.

    Para la investigadora, quien define la literatura infantil y juvenil (LIJ) como un concepto heterogéneo e interdisciplinario, con calidad estética y ética que busca que el niño se adentre en el universo de la palabra y en ella se realice y tome conciencia de sí mismo y de los otros, es imprescindible seguir el rastro de las fuentes de la LIJ de Guatemala, para conocer su historia y fundamentalmente para saber quiénes somos y para dónde vamos y podernos ver frente a ese “otro” que también es parte de nuestra historia, para generar una cultura colectiva que conduzca a crear una LIJ guatemalteca multi (inter) (pluri) cultural.

    El recorrido a través de la historia buscando ese rastro, ha sido extenso. El primer capítulo del estudio parte de un marco global que ilustra la expansión iniciada en Europa en el siglo XV, haciendo un recorrido por la conquista de América, división de las tierras conquistadas y las luchas por la independencia.

    Hace un recorrido a  lo largo de 180 años de vida independiente, con procesos que buscan una mejor forma de organización social. Se enfatiza la caracterización de la formación de la República Constitucional de Guatemala, principalmente, a partir de la Reforma Liberal (1871-1898) y se hace un recorrido por las primeras medidas políticas a nivel político y, sociocultural. En el campo literario y en la plástica se destacan los personajes guatemaltecos que han sobresalido, así como el surgimiento de instituciones que promueven la cultura.

    En el capítulo II, la investigadora hace una segmentación entre la LIJ escrita y la oral de tradición popular en el contexto de una nación multiétnica, pluricultural y plurilingüe. En un primer momento la educación y la lectura se someten a las propuestas ideológicas y pedagógicas  del proyecto de modernización del Estado. Asimismo, hace una descripción de los libros y textos que fungieron como los primeros libros de lectura para niños en las escuelas públicas y privadas de Guatemala.

    Según la investigadora, estos libros pueden considerarse como emancipatorios puesto que dotaron de imaginario a los pequeños lectores y contribuyendo a crear hábitos de lectura.

    El capítulo III se ocupa de la escuela como una institución clave que ha garantizado la formación de la infancia, siendo los maestros quienes han provisto los materiales de lectura a la infancia guatemalteca durante su vida independiente, creando una literatura psicopedagógica antes que estético literaria.

    La investigadora se refiere a las reflexiones vertidas por varios autores acerca de la definición de niñez, qué es la LIJ, cuál es el valor educativo y papel de la escuela para estimular la lectura de literatura, qué hacer, cómo, cuándo y dónde usar la LIJ, entre otras interrogantes. Asimismo, señala que en un principio, el niño fue visto como un pequeño adulto, al que, por medio de la literatura vehiculada en los libros de lectura, se le debía formar para que fuera ese futuro ciudadano que pudiera representar a la sociedad ladina en construcción.

    Los primeros pensadores de la LIJ en Guatemala se preocuparon de implementar y capacitar a los maestros para dotarlos de materiales, recursos y metodologías de enseñanza para seleccionar libros para niños que incidieran en su educación formal, fundamentalmente de poesía.

    Durante la década de 1990 se produce  un auge de desarrollo artístico, gracias a la apertura política  durante las negociaciones de paz; y las casas editoriales invierten en edición de libros de LIJ y promoción de la lectura.

    La investigadora se refiere también a la importancia del teatro infantil y juvenil que además de entretener y divertir era usado como un recurso didáctico. Según Morales Barco, el teatro es una forma literaria por medio de la cual se puede ambientar al niño en la magia de su pensamiento, a través de la representación poética de diversos mundos animados e inanimados, que cobran vida gracias a su infinita fantasía e imaginación.

    Dentro de las primeras manifestaciones de la LIJ en Guatemala,   se muestra una evolución y desenvolvimiento marcado por la creación de libros de aprendizaje de la lectura, libros de lectura morales y de buenas maneras que tratan de expresar la idiosincrasia e identidad del guatemalteco emergente y al mismo tiempo ayudaron a las prácticas de lectura y a la propagación del idioma español.

    El segundo gran momento de la LIJ de Guatemala está ligado a la escolaridad, a la legislación y a las principales corrientes de los estudios de psicología infantil en boga durante las primeras cuatro décadas del siglo pasado.

    En 250 páginas la autora reconstruye la historia de la LIJ guatemalteca, concluyendo que al día de hoy los guatemaltecos, además de promover la práctica de la lectura exigiendo la creación de libros con calidad literaria que contribuyan a paliar las necesidades educativas y de alfabetización, debemos buscar los mecanismos discursivos que nos identifican y que nos puedan unir en la diversidad, dándonos visibilidad a todos los guatemaltecos por igual. Afirma que es necesario buscar nuevas formas para el sistema de representación cultural del país y que esta historia no se ha acabado… apenas empieza…

 Voces de la Literatura Infantil y Juvenil de Guatemala 

Reseña por Marina Santa Cruz




















Este libro propone el estudio de diez autores que colaboraron para cimentar las bases de la literatura infantil y juvenil (LIJ) en Guatemala. Su contribución se ve reflejada con diversas producciones dirigidas al público objetivo así como también, en algunos casos, al análisis teórico que explora el género literario infantil en el contexto guatemalteco. 
    En Guatemala, empieza a consolidarse el subsistema literario infantil en los años treinta del siglo XX (p. 12).

  • Se recalca la importancia de visualizar el contexto sociopolítico del país entorno al desarrollo de esta literatura para determinar su nacimiento y rastrear su evolución. “El género es extremadamente permeable a las ideologías provenientes de los conflictos históricos” (Marchi, 2000 en pág. 15)
  • Las literaturas coloniales no poseían estética narrativa pero sí origen religioso e histórico (p.16) Su principal fin era la evangelización de los indígenas y el aprendizaje del idioma español.
  • Tras la independencia: Durante esta época comenzaron a circular relatos e historias de tradición oral tanto de origen indígena como de origen español. “[...] folclor. Ese es el punto inicial del tejido; es ahí donde comienza todo.” (Rodriguez, 1994 en p.18). Por lo tanto se debe prestar más atención a las voces de los pueblos indígenas que contribuyeron al desarrollo de esta literatura literario. 
  • Revolución Liberal (1871) se da la construcción de la nueva identidad guatemalteca, en donde el representante es el ladino y el idioma oficial es el castellano. Esto con el fin de crear una comunidad “homogénea” (cuando la escena del país es multiétnica, pluricultural y plurilingüe). (p.18) Fue en este momento donde la cultura popular tradicional fue suprimida y restringida por una ideología nacionalista. Se declara la escuela “laica, obligatoria y gratuita” y su función primordial era esculpir y moldear el modelo de ciudadano que la nueva nación requería (p.19)          

    La autora divide el proceso de conformación de la literatura infantil en Guatemala en cinco momentos: 

 

  1. Uso de la literatura infantil para la iniciación de prácticas de lectura y escritura para la conformación del Estado-Nación guatemalteco. (p. 22)
  2. Ligado a la escolaridad, legislación y principales corrientes de psicología infantil en boga.
  3. Enfoque en la psicología infantil, a partir de la segunda mitad de los años cuarenta del siglo XX.  Daniel Armas destacó la figura del niño guatemalteco a partir de su propio proceso psicobiológico (p.23). Rubén Villagrán Paúl también contribuyó al estudio del proceso de creación de literatura infantil. 
  4. Antologías
  5. Creación independiente de libros para niños a partir de 1984 aproximadamente. 
  6. La LIJ llegó a un mayor apogeo a partir de la Revolución de 1944 en donde encontramos literatura infantil creada específicamente para satisfacer al público infantil. Los escritores que destacan en esta época son: Marilena López (editora de la Revista Alegría), Óscar de León Palacios, Luis Alfredo Balsells Tojo, Luz Valle y Ricardo Estrada, entre otros (p.12). 

Los diez escritores en los que se enfoca esta investigación son: 

1.      Daniel Armas López

2.      Marilena López

3.      Ricardo Estrada h.

4.      Ligia Bernal

5.      Pedro Adrián Ramírez Flores

6.      Mario Álvarez Vásquez

7.      Óscar de León Palacios

8.      Amanda Espinoza

9.      Luz Pilar Natareno

10.    Héctor Felipe Cruz Corzo

           

  Los escritores mencionados previamente basaban su comprensión y producción de la LIJ en la expresión lúdica y estética, sobre la intención didáctica (aunque esta última característica sí se encuentra presente en los textos). También cabe recalcar que algunos de los escritores mencionados toman en cuenta el imaginario colectivo guatemalteco (tradición oral, símbolos patrios, familia, escuela etc.), uniendo así la literatura infantil con nuestra cultura e identidad nacional (p.13).

   Antes de abordar en la descripción de cada uno de los autores seleccionados y su trayectoria de la literatura infantil, se introduce brevemente la historia de la literatura infantil como subsistema literario. Sus antecedentes remotos se encuentran en libros como  “El mundo en imágenes” (Orbis Sensualium Pictus) de origen alemán (1658) y la obra de charles Perrault “Les Contes de ma´mère l´Oye“ (“Cuentos de mamá Oca”, Francia, 1697). Cabe resaltar que en Europa no restringió el relato oral sino más bien fue promovido y celebrado (Ejemplo: la recopilación de los cuentos de hadas, fruto de la tradición oral, por parte de los hermanos Grimm). Seguido de la explicación del desarrollo de la literatura infantil, se presentan las cuestiones que muchos estudiosos del género se han preguntado: ¿Qué es la literatura infantil? ¿Para qué sirve? ¿Realmente existe la literatura infantil? Preguntas cuyas respuestas se conectan a la relación asimétrica autor-adulto / lector-niño. Es el adulto quien preconcibe una idea de la niñez y decide cómo interactuar con el niño ejerciendo una relación de dominio. Cuando se rompe esta relación asimétrica y se establece una relación horizontal en donde se reconoce el universo infantil que posee características y vivencias que los diferencian del adulto (p.27) cuando realmente se genera material literario infantil. En pocas palabras, una literatura infantil se aleja de la idea del adultocentrismo.

sábado, 3 de julio de 2021

 

The Cedar Deer: retratos de la Guatemala de la década de 1930

Frieda Liliana Morales Barco

The Cedar Deer / El venado de cedro es una novela juvenil escrita e ilustrado por Addison Burbank y publicada en inglés por Coward-McCann, Inc. (New York, 1940). Burbank fue un pintor, muralista, ilustrador, caricaturista y escritor norteamericano nacido en Los Ángeles el 1 de junio de 1895. Murió 1 de enero de 1961. Ilustró libros como The secret door: the story of Kate Greenaway (1946), Vagabond in velvet, the story of Miguel de Cervantes (1942) de Covelle Newcomb; Study Rogue (1945) de Magadalen King; Laffy of the navy salvage divers (1944) de Iris Vinton, por ejemplo.

         Estuvo en Guatemala trece meses a mediados de la década de 1930. En ese periodo realizó varias pinturas de estampas indígenas y paisajes de las costas del Pacifico y Atlántico; así como del altiplano guatemalteco. De esta experiencia resultó la escritura de los libros Guatemalan Profile y The Cedar Deer, ambos publicados en Nueva York. En el primer capítulo de Guatemalan Profile, Burbank escribe: 

Two things had brought me to Guatemala: a predilection for the bright world of the tropics and the desire to see and to paint the richly colorful life of the present-day Maya Indians.

It was an exciting self-assignment, and in preparation I has crammed a little Spanish and read what books I could find on the country.

I had first heard of Guatemala from friends who had spent three weeks there and who had returned in a dither of enthusiasm over what they had seen. They muttered strange names like Quiriguá, Antigua, Lake Atitlán, Chichicastenango, Rio Dulce, and they had a gaily painted little wooden chest filled with bright weaving which they called guipiles, cortes, Cintas, rebosos, etc. and which they said the Indians made on primitive two-stick looms for their own daily wear. The little chest also contained examples of hand-painted pottery, necklaces of pieces-of-eight, grotesque ceremonial dance masks, and exquisitely carved gourd drinking vessels. I had never seen such interesting spoils of travel (1939:3).

         En Guatemala se tuvo conocimiento del libro a través de una nota en la sección editorial del Diario El Imparcial, que se titula “Remembranza de Guatemala” allí el redactor escribe:                 

Burbank publica otro volumen inspirado en sugestiones mayasEl nombre del artista y escritor norteamericano Addison Burbank es bastante conocido en Guatemala y saldría sobrando, entre los círculos intelectuales al menos, una nueva presentación.

   Sin embargo, con particular agrado nos anticipamos a anunciar a nuestros lectores una grata sorpresa: un nuevo libro de Burbank que se refiere a Guatemala y está especialmente dedicada a los niños –literatura que tanta falta nos hace–, aunque también hayan de sacar provecho y sano divertimiento los adultos de la lectura de sus páginas.

[…]Todo el libro, como dijimos, es un cuento para niños y no debe por tanto darse el carácter de realidad a las peripecias del viaje y la hazaña de Tomás; más aun siendo fantástico es muy ilustrativo sobre Guatemala y por tendencia ofrece una lectura de indudable actualidad. Pertenece al libro el dibujo que reproducimos (21 de septiembre de 1940).         

        Pero, en realidad, a través de la aventura de Tomás se denuncia el trabajo esclavo de las plantaciones de café de la costa sur de Guatemala y la forma de vida de los indígenas y campesinos que realizan esa labor; las deudas que adquieren en las tiendas y con los adelantos de pago, también contribuyen a este estado de cosas.

        Por otro lado, en este libro se observan otras miradas, algunas pueden ser: 1) la paternalista del presidente Jorge Ubico (1931-1944) sobre los indígenas; 2) la cosmovisión de los indígenas y el sincretismo a que son obligados por la iglesia católica; 3) la del niño adolescente Tomás; 4) la descripción de los parajes guatemaltecos a modo de una guía para turistas, entre otras.

            Es una historia muy actual que vale la pena leer.