jueves, 9 de octubre de 2008

Libros y cuentos, cuentos contados


Por Pierina PiedraSanta Abud

Mil historias para leer se pueden encontrar en el espacio "Juegos y Libros"* que la Muncipalidad de Guatemala apoya como parte de su programa Sendero del Arte, dentro de Pasos y Pedales, fase III, Avenida Juan Chapín, Cerrito del Carmen, zona 1, en donde miles de guatemaltecos se ven beneficiados por las diversas actividades artísticas, culturales y de entretenimiento que se ofrecen domingo a domingo.
En este espacio hay juegos como las damas chinas, solitarios, trocitos y rompecabezas, pero lo mejor son los libros que cientos de niños de todas las edades pueden encontrar y tener entre sus manos. En los tableros de este espacio se observa una gama de diversas historias que hacen su presentación y que a través de ilustraciones de magnífica claidad, de una extraordinaria sensibilidad literaria diseñadas con un especial toque artístico presentan libros como El Nabo Gigante, ¿Qué crees que es?, La Gigantona, Una sopa de Piedra, Los Abuelos, entre otros.

Pero, ¿Qué es lo que sucede en el espacio de "Juegos y Libros" de este programa?...
Niños y niñas, de todos los tamaños, chiquitos y grandotes, algunos que ya saben leer y otros que no han aprendido ni si siquiera la "O" se sientan alrededor de las personas que les leen las historias, formando una media luna para escuchar una nueva historia de viva voz. Atrás de ellos, sus acompañantes mayores, papás, mamás y abuelos ponen atención y con ánimo participan de la narración.
En el comienzo una serie de adivinanzas ponen a prueba la capacidad de recepción e imaginación como preparación para escuchar la narración y así romper el muro del silencio. Todos, niños y adultos, participan en la solucióin de los diversos acertijos. Antes de comenzar a contar una de las historias, todos los asistentes escogen el libro que desean conocer y por votación, el libro que mayor votos obtenga por parte de los niños, es el elegido para conocer el contenido que sus páginas tan celosamente guardan.
Inicia la historia, en algunas ocasiones se cuenta como un cuentacuentos y en otras, se lee directamente del libro, por qué... porque los niños han comprendido que los libros tienen diversas maneras de leerse, de interpretarse, de conocer historias que pueden ser imaginadas, contadas, pintadas, leídas o narradas, y que cualquiera de estas formas o maneras en las que se interprete, logrará que los niños se conecten de forma cognitiva y emotiva con el libro, porque el libro para niños no sólo es un instrumento de instrucción sino que lo más importante, es un mundo de imaginación y de emoción. Todas las conductas y situaciones humanas manifestadas por el hombre a través de los tiempos se encuentran relatadas en las historias para niños y para jóvenes. Las emociones se hacen notar en los rostros de todos los asistentes cuando escuchan las vivencias de los personajes de los cuentos, muchas veces se asoma la risa, otras el enojo, otras la incertidumbre, en otras, la duda, y en algunas ocasiones la tristeza. No importa que emoción manifiesten los niños que escuchan la historia que se narra y que es prestada de un estupendo libro, lo importante es que todos se identifican con ella, el hecho, con el personaje o con la situación, porque todos, en su corto o largo vivir, han tenido experiencias similares a las historias que ilustran los libros.
Siempre, después de ser contada la historia del libro, todos los asistentes, chicos y grandes, serios y juguetones, lectores y no lectores, desde los que aún no saben leer porque tienen tan solo dos años, los que tienen siete que quieren aprender a leer pero que sus papás no tienen dinero para mandarlos a la escuela, y los que en una hora buena ya saben leer porque son aquellos chicos o aquellos adultos que tuvieron la oportunidad de tener un maestro, a todos por igual, les nace unas ganas intensas de tomar un libro, de entrar en contacto directo con él, de palparlo, de leerlo, de releerlo, de turnárselo porque ya fue prestado, el de revolver todos los libros para encontrar uno que llame su atención y poder leerlo, y es aquí, en ese preciso momento mágico donde este espacio ha cumplido con su misión de acercar al niño con el libro, el niño se dio cuenta que no es el único ser sobre la tierra que ha vivido esa misma circunstancia y de la cual, fue el libro el mejor de los maestros que ha podido tener, porque en el libro encontró la respuesta a su vivencia.
Y al final, saben qué es lo mejor de todo, que una gran cantidad de libros han desaparecido de este pequeño espacio que proporciona lectura, que proporciona entretenimiento, que proporciona imaginación, y sobre todo que proporciona sueños, y es que es seguro que cada uno de los libros se ha ido para siempre, es seguro que ha acompañado a un pequeño niño a encontrar su propio camino, su propio destino por el mundo de la imaginación, de la comprensión, de la interpretación, de la comunicación, porque cuando un niño lee no está haciendo algo, se está haciendo alguién.

* Sendero del Arte forma parte de los programas desarrollados por el Programa Redignificación Ciudadana, de la Dirección de Desarrollo Social de la Municipalidad de Guatemala y coordinado por la Dra. en Letras Frieda Liliana Morales Barco.

lunes, 6 de octubre de 2008

¡Rosa descubre el placer de la lectura1


Rosa, una niña de 10 años, que asiste al Sendero del Arte: Cerrito del Carmen, zona 1, desde que iniciamos el programa en 2004, poco a poco se ha ido transformando en una lectora asidua. Aunque asiste a la escuela por tiempos, como ella misma dice, porque a veces le toca que ayudar a su mamá a vender en el mercado, aprendió en el centro educativo a descifrar el texto escrito.
Todos los domingos, sin embargo, llega con todos sus hermanos: Paola, Luis y Marvin a jugar, pintar y leer un rato. Rosa comenzó mostrando cómo ella conocía las letras, después a leer silabeando, ahora ya lee de corrido y ayer, para nuestra sorpresa, nos dijo:
"Seño, ¿sabe que descubrí una cosa?, que el niño de la ilustración del libro "El Túnel", aparece en otro libro, pero se ve más chiquito.
A ver, ¿cúal, muéstralo?, le dije.
y al instante, se fue a la caja de los libros y buscó el otro libro. llamado "Cambios". Y en efecto, allí estaba el niño de la ilustración, era otro libro de Anthony Browne. Me leyó el otro libro que se refiere a la llegada de una hermanita a la casa y de la inseguridad del personaje con ese hecho.
Entonces, Rosa, también me dijo que era la niña de El Túnel."
También me mencionó que asistía a la Biblioteca Municipala del Mercado San Martín y que iba a hacer tareas y a leer allí. Con esto, me di por satisfecha, creo que formé una lectora... ojalá que siga así...